El gobierno de España declaró una emergencia nacional el viernes después de que los incendios forestales obligaron a evacuar a unas 20.000 personas de pueblos próximos a la capital, Madrid, mientras que en el sur de Francia más de 60.000 residentes huyeron de sus hogares, incluso en barco, para escapar de dos grandes fuegos.
“Estamos viviendo una situación dramática, no solo en distintas provincias españolas sino también en comarcas de países vecinos”, escribió en X el presidente del gobierno, Pedro Sánchez.
“Quiero trasladar toda mi solidaridad con todas las personas que están viendo como el fuego calcina sus montes y amenaza sus viviendas”, agregó.
En Francia, las autoridades del suroeste del país ordenaron el viernes más evacuaciones masivas en la costa atlántica debido a los grandes incendios forestales. El ministro del Interior francés, Laurent Nunez, dijo que 40.000 personas han sido desalojadas en el departamento de Gironda, y 23.000 en el de Landas.
Tanto España como Francia han solicitado ayuda a otros miembros de la Unión Europea.
“Pronto podremos contar con refuerzos, incluidos dos aviones cisterna Canadair croatas, dos aeronaves Air Tractor portuguesas y dos helicópteros Black Hawk de gran capacidad de carga procedentes de la República Checa y Eslovaquia”, afirmó el presidente francés, Emmanuel Macron.
El ministro español del Interior, Fernando Grande-Marlaska, dijo que Italia y Grecia envían cada una dos aviones Canadair para descargar agua.
El sur de Europa ha registrado varios incendios grandes este verano. El continente es el que más rápido se calienta en el mundo, con temperaturas que aumentan el doble de rápido que el promedio global desde la década de 1980, según el Servicio de Cambio Climático Copernicus de la Unión Europea.
Los científicos advierten que el cambio climático está agravando la frecuencia y la intensidad de las olas de calor y la sequía, lo que hace que la región sea más vulnerable a los incendios forestales.
España lucha por sofocar múltiples incendios en medio de una ola de calor
La declaración de emergencia nacional supone que el Ministerio del Interior español, que controla a la policía y las fuerzas de seguridad, asume la supervisión de las labores de extinción de las comunidades autónomas, que luchan para sofocar múltiples incendios avivados por una ola de calor. Otro gran incendio en la provincia de Ávila, en el centro del país, llevó a las autoridades nacionales a intervenir.
El gobierno de la región de Madrid, que abarca una amplia zona alrededor de la capital homónima, informó que alrededor de 18.000 personas fueron evacuadas de distintos pueblos y localidades al oeste de la capital, mientras varios incendios avanzaban sin control el jueves por la noche.
Francisco Martínez, alcalde de Burgohondo —cuyos 1.500 residentes fueron evacuados de forma preventiva en Ávila— contó a la televisora pública española TVE, que en sus 60 años nunca había visto una situación similar ni un fuego de semejantes proporciones en el pueblo.
Brigadas de la Unidad Militar de Emergencias y de los bomberos se han movilizado para apoyar la labor de las unidades regionales de extinción y los hidroaviones. La ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, dijo que, en lo que va de año, en España se han quemado 1.140 kilómetros cuadrados (440 millas cuadradas) de terreno, más de cinco veces más que la superficie calcinada en el mismo periodo de 2025.
Miles huyen de las llamas en el sur de Francia
En Francia, unos 100 kilómetros cuadrados (38 millas cuadradas) han sido arrasados por el fuego que arde desde el miércoles cerca de la turística península de Cap Ferret.
Situada a solo 60 kilómetros (37 millas) de Burdeos, la zona ofrece impresionantes paisajes y playas, así como pueblos donde es típico el cultivo de ostras y complejos turísticos de lujo.
Más de 20.000 personas ya habían sido evacuadas de pueblos y complejos vacacionales el jueves. Las nuevas evacuaciones se realizaron por carretera, con transbordadores para las personas que no podían viajar por sus propios medios.
Se ha movilizado a cientos de bomberos y se enviaron refuerzos adicionales terrestres y aéreos para combatir el fuego. Mientras tanto, otro gran incendio forestal ardía más al sur en la costa, en los municipios de Biscarrosse y Parentis-en-Born. Las llamas no estaban contenidas y los fuertes vientos obstaculizaban las labores de extinción.
Información y foto: AP
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