Habitantes de un conjunto residencial ubicado en la Avenida Universidad en el municipio Naguanagua, denunciaron la grave crisis sanitaria que padecen desde hace cinco años, debido al desbordamiento constante de aguas servidas que se intensifica de manera alarmante durante la temporada de lluvias.
A pesar de que la comunidad costeó de su propio bolsillo los materiales requeridos, las autoridades locales dejaron la obra inconclusa.
El problema parecía encaminado a una solución en el año 2024, cuando los ingenieros encargados de este trabajo realizaron una inspección técnica en el sitio. En dicho diagnóstico se determinó que la solución definitiva requería la sustitución del colector principal de la Avenida Universidad.
En ese momento, la hidrológica estatal manifestó no disponer de las tuberías necesarias para ejecutar la obra. Sin embargo, los funcionarios propusieron un acuerdo a los afectados: si la comunidad adquiría los tubos, el personal técnico aprovecharía las labores de excavación y reparación de otros colectores colapsados en la zona para instalar los nuevos conductos.
Ante la urgencia de resolver la situación «de una vez y para siempre», los copropietarios e inquilinos se organizaron en una asamblea de vecinos y aprobaron una cuota extraordinaria para la compra del material exigido.
La decepción comunitaria llegó cuando las cuadrillas de la Alcaldía de Naguanagua, Fundanagua e Hidrocentro acudieron al lugar, realizaron los trabajos de rotura de la calle y, tras culminar otras maniobras, procedieron a cerrar la vía pública sin instalar los tubos comprados por los residentes.
Actualmente, las tuberías permanecen arrumbadas dentro de las áreas comunes del conjunto residencial, deteriorándose «llevando agua y sol». Mientras tanto, cada precipitación pluvial se traduce en una inundación de aguas negras que anega el urbanismo.
Los voceros del sector hacen un llamado urgente a los entes competentes para que retomen los trabajos de manera inmediata, puesto que la exposición continua a los gases y fluidos contaminados mantiene en alto riesgo la salud de niños, adultos mayores y toda la población de la zona.
Con información de: Radio América
Foto: Cortesía










