Las protestas de los estudiantes de instituto en Francia se adentraron este lunes en su segunda semana, marcadas por la conmoción tras la amputación de la mano de un alumno de 15 años, quien resultó gravemente herido durante una manifestación en Lens (norte).
Este hecho se produce en la víspera de las movilizaciones convocadas en todo el país por organizaciones estudiantiles y apoyadas por sindicatos y partidos de izquierda, en las que se espera una gran afluencia para exigir mejores condiciones para los alumnos y el profesorado, en medio del controvertido plan del Ejecutivo francés para los Presupuestos de 2027.
Desde que el pasado 25 de septiembre la movilización estudiantil iniciada en un instituto de las afueras de París se extendió a toda Francia, manifestantes y policías se acusan mutuamente de actos de violencia.
Las autoridades han informado de que unos 600 policías y gendarmes y casi 200 estudiantes han resultado heridos durante las barricadas y piquetes montados.
En la jornada de hoy, se contabilizaron 65 agentes de las fuerzas del orden heridos y 984 personas arrestadas. Asimismo, 589 centros educativos de los 3.700 que hay en el país resultaron afectados, según el titular de Educación, Édouard Geffray.
La policía continua deteniendo a los menores de edad
Según cifras del Ministerio de Justicia difundidas este lunes, al menos 5.000 personas la gran mayoría, menores quedaron bajo custodia policial desde el comienzo de las revueltas y 14 de ellas han ingresado en prisión provisional.
En declaraciones a la prensa, el fiscal de Béthune, Étienne Thieffry, confirmó la gravedad de las heridas del joven de Lens, pero señaló que su vida no corre peligro.
Explicó que, durante la mañana, se produjo una concentración de entre 200 y 250 estudiantes frente al instituto Auguste Béhal, en la que los jóvenes lanzaron distintos objetos contra los agentes de policía, entre ellos piedras, fuegos artificiales y morteros.
Otro de los hechos más graves tuvo lugar el miércoles 30, cuando un estudiante de 16 años perdió la visión de un ojo en Tours (centro), supuestamente tras disparos de bolas de goma efectuados por la policía.
La Inspección General de la Policía Nacional (IGPN) estudia estos y otros sucesos para evaluar si la acción de los agentes fue proporcional. El Gobierno del presidente Emmanuel Macron, por su parte, defendió la actuación policial y advirtió del riesgo de nuevos episodios de violencia durante las manifestaciones convocadas para el martes.
Información: Globovisión
Foto: Cortesía
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