El senador brasileño Rogério Marinho, coordinador de la campaña presidencial de Flávio Bolsonaro, afirmó hoy que ni él ni el Partido Liberal (PL) pueden sostener que hubo fraude electoral, por falta de pruebas.
Marinho consideró que el documento era el desahogo de alguien que se siente perjudicado y rechazó interpretarlo como un intento de ruptura institucional, al afirmar que el senador estaba “extremadamente afectado” por el resultado de la segunda vuelta.
Sobre la primera versión del documento, en la que Flávio se proclamaba presidente electo, afirmó que pudo haber ocurrido “algún problema en la elaboración de la carta”, ya que posteriormente se identificó como “líder de Brasil”.
“Ahora, libre. Y no encarcelado, ni bajo amenaza, ni con su pasaporte retenido”, expresó, al cuestionar la situación judicial de su aliado, quien es objeto de investigaciones en Brasil por presuntos delitos como lavado de dinero.
El resultado oficial de la segunda vuelta dio a Lula el 51,79 por ciento de los votos válidos y a Flávio el 48,21 por ciento, para una diferencia de más de 4,4 millones de sufragios.










