El presidente estadounidense, Donald Trump, firmó este jueves en el Foro de Davos la carta fundadora de su Consejo de Paz, un nuevo y controvertido organismo internacional que, según dijo, trabajará con Naciones Unidas.
Tras un discurso en el que pasó revista a la situación en Gaza, Irán, Ucrania y Venezuela, entre otras crisis, el mandatario republicano firmó el documento que crea este organismo, en compañía de los líderes o cancilleres de 19 países, entre ellos el mandatario argentino, Javier Milei, y el paraguayo Santiago Peña.
También concurrieron al acto y firmaron la carta fundacional los presidentes de Indonesia y Kazajistán, los ministros de Exteriores de Marruecos, Arabia Saudita, Catar, Turquía y Jordania, y el primer ministro húngaro.
«Estos de aquí son líderes que están en favor de la acción», porque Trump es «un presidente de acción», dijo el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio.
Cobrarán membresía para ingresar al Consejo de Paz
Para acceder a un puesto permanente en el Consejo de Paz habrá que pagar en efectivo mil millones de dólares. Trump ha invitado a más líderes como el ruso Vladimir Putin, el ucraniano Volodimir Zelenski, el israelí Benjamin Netanyahu y el papa León XIV.
El Consejo, que según dijo Trump trabajará «en colaboración» con Naciones Unidas, busca apuntalar su imagen de pacificador, un día después de retirar sus amenazas contra Groenlandia, un territorio autónomo danés que considera clave para la seguridad de Estados Unidos.
En su segundo día en la cumbre de las élites mundiales en Suiza, el republicano también tiene previsto reunirse con Zelenski, a quien instó a alcanzar un acuerdo de paz con Rusia.
Según el enviado especial de Estados Unidos, Steve Witkoff, las negociaciones para poner fin a la guerra han registrado «muchos avances» y sólo queda «un punto» por resolver, aunque no dio detalles.
Witkoff viaja este mismo jueves a Rusia junto al yerno de Trump, Jared Kushner, para reunirse con Putin.
En su discurso el jueves, Trump reiteró que mantiene una «gran relación» con el gobierno de la presidente encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez.
Giro en Groenlandia
La primera jornada de Trump en Davos, el miércoles, estuvo marcada por su cambio de postura sobre Groenlandia, cuando anunció que ya no impondrá aranceles a Europa y descartó una acción militar para arrebatar a Dinamarca esa isla ártica, rica en minerales.
El mandatario explicó el giro tras alcanzar un «marco para un futuro acuerdo», después de reunirse con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte.
Y anunció que desiste de los aranceles previstos para el 1 de febrero contra varios países europeos, entre ellos Francia, Reino Unido y Alemania, que se oponían a sus pretensiones.
Rutte comentó este jueves que las conversaciones con Estados Unidos, que proseguirán, buscarán «garantizar que los chinos y los rusos no tengan acceso a la economía de Groenlandia«, o de un punto de vista militar.
En dicha tarea, detalló, estarán concernidos siete países miembros de la OTAN: Dinamarca, Suecia, Finlandia, Noruega, Islandia, Canadá y Estados Unidos, que deberán «asegurarse colectivamente de que el Ártico se mantiene seguro, y los rusos y los chinos fuera de la zona».
Estados Unidos y Dinamarca renegociarán acuerdo de defensa
Según indicó a AFP una fuente cercana a las conversaciones en Davos, Estados Unidos y Dinamarca tienen además previsto renegociar su acuerdo de defensa de 1951 sobre Groenlandia.
Washington dispone de una base militar en la isla, la de Pituffik, después de haber explotado una decena durante la Guerra Fría. En virtud de ese acuerdo de Defensa, actualizado en 2004, dispone de un gran margen de maniobra en Groenlandia, previo aviso a las autoridades.
Trump insiste en que esa vasta isla es «vital» para la seguridad de Estados Unidos y de la OTAN frente a China y Rusia, a medida que el Ártico se derrite y las superpotencias compiten por una ventaja estratégica en la región.
Información de: France 24
Foto: AFP
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