El diplomático
Calixto José Ortega Sánchez nació en Maracaibo, estado Zulia, el 23 de septiembre de 1983. Es sobrino de Calixto Ortega Ríos, exdiputado oficialista (2000-2013) y exmagistrado de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) (2015-2022). Desde 2022, fungía como embajador de Venezuela ante la Corte Penal Internacional (CPI), aunque actualmente está retirado del foco público.
En cambio, Ortega Sánchez egresó de la Universidad del Zulia (LUZ) como ingeniero industrial, e hizo maestrías en Finanzas por la Universidad de Rice; y de Manejo de Política Económica, de la Universidad de Columbia. En su perfil de LinkedIn, señala que su primera experiencia dentro del gobierno venezolano fue como delegado en la Comisión Administrativa y de Presupuesto de la Misión Permanente de Venezuela ante las Naciones Unidas, entre 2007 y 2009.
Posteriormente trabajó como diplomático en el Consulado de Venezuela en Houston, Estados Unidos, y en el Consulado General de Venezuela en Nueva York. Este último cargo coincidió con el momento en que su tío ejerció como encargado de negocios en Estados Unidos, por apenas unos meses de 2013, antes de ser expulsado por una ruptura de relaciones diplomáticas entre ambos países.
El ejecutivo
En 2017, la carrera de Ortega Sánchez cambiaría de rubro, al ingresar a la empresa estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) como asesor. En solo un año fue designado como vicepresidente de Finanzas de Citgo, filial de PDVSA en Estados Unidos. En ese momento debió enfrentar las demandas de la empresa minera canadiense Crystallex, la cual había ganado en 2016 un laudo en tribunales estadounidenses para adquirir acciones de Citgo como compensación por la expropiación de sus activos en Venezuela durante el gobierno de Hugo Chávez.
Cabe destacar que un año después, Citgo dejaría de estar bajo control de PDVSA, luego de que el Departamento del Tesoro ordenara el congelamiento de todos los bienes del Estado venezolano en Estados Unidos en 2019. Esto, nuevamente, durante una crisis de demandas de antiguos tenedores de bonos de PDVSA que reclamaban la entrega de Citgo como pago de las deudas adquiridas por el gobierno de Nicolás Maduro.
En todo caso, Ortega Sánchez solo estuvo en este cargo por ocho meses, ya que el 19 de junio de 2018 la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), un órgano supraconstitucional de tendencia oficialista que asumía las competencias de la Asamblea Nacional, lo designó como presidente del Banco Central de Venezuela (BCV). Curiosamente, dos años antes, en 2016, su tío había bloqueado desde la Sala Constitucional un proyecto de ley para la reforma del BCV impulsado por el Parlamento opositor.
El banquero
De acuerdo con el portal Runrunes, los constituyentes escogieron a Ortega Sánchez por su perfil profesional, con la tarea de hacer frente a varios problemas como la hiperinflación y devaluación de la moneda durante la crisis económica que sufría el país. “Confiamos en que Calixto Ortega pueda aplicar la medidas que sean necesarias para que nosotros venzamos la guerra económica y no que la guerra económica nos venza a nosotros”, señala la nota de su nombramiento.
Sustituyó en ese momento al exministro de Economía Ramón Lobo, y le correspondió aplicar la entrada en circulación del “bolívar soberano”, que quitaba cinco ceros a la moneda, aunque tuvo una rápida devaluación. No sería la única reconversión que le tocaría gestionar, pues en 2021 ejecutó el cambio al “bolívar digital”, el cual sumaba más de 14 ceros eliminados de la moneda desde el año 2007.
Medidas económicas aplicadas por Calixto Ortega Sánchez
Aun así, Ortega Sánchez también fue el artífice de otras políticas como la implementación de un encaje legal del 100 %, lo que llevó a los bancos a liquidar sus reservas bancarias excedentes como una forma de incentivar el crédito. También aplicó una política de mesas de cambio en las que el BCV subastaba divisas provenientes de la renta petrolera directamente a la banca como una forma de garantizar la oferta de dólares en el mercado y mantener estable la tasa de cambio.
Esto favoreció el uso de la tasa de cambio oficial, que el propio BCV fijaba con base en el promedio de la cotización de estas divisas en la banca, al prácticamente no tener diferencia respecto a la tasa del mercado paralelo. Permitió además que durante todo el año 2023 la tasa de cambio se mantuviera prácticamente sin cambios. No obstante, este sistema con el tiempo se volvió insostenible en la medida que el BCV comenzó a perder liquidez y la demanda de divisas en el mercado se volvió mayor a lo que podía proveer.
La inestabilidad política de 2024 hizo que la brecha entre el dólar oficial y el paralelo se disparara, ya que la directiva del BCV seguía anclando artificialmente su tasa a valores que ya no se corresponden con la oferta y la demanda. Así, en octubre de ese año, el BCV debió ajustar por primera vez en más de 20 meses la tasa oficial.
Finalmente, el 11 de abril de 2025, Nicolás Maduro nombró a Laura Carolina Guerra Angulo, su excuñada. Se desconoce qué cargos ocupó Ortega Sánchez tras su salida del BCV y su perfil de LinkedIn no muestra trabajos posteriores a partir de ese punto.
Información: El Diario
Foto: Agencia
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