La Administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump anunció el envío de USD 6 millones adicionales en ayuda humanitaria para Cuba, en un contexto de tensiones diplomáticas y restricciones energéticas.
Esta nueva partida se suma a una anterior de USD 3 millones enviada tras el huracán Melissa, elevando el total de apoyo a USD 9 millonesdesde octubre pasado.
El Departamento de Estado detalló que la asistencia se canalizará mediante la Iglesia Católica y Cáritas, replicando el mecanismo previo. Los suministros incluyen kits de higiene, alimentos no perecederos, arroz, pasta, atún enlatado, frijoles y lámparas solares, que serán trasladados desde Miami y distribuidos en la región oriental de la isla, la más afectada por el ciclón.
Asimismo, el corte de ese flujo, vital para el funcionamiento cotidiano de la isla, ha provocado una crisis de abastecimiento que afecta al transporte, la salud, la educación y la producción de alimentos, según el presidente cubano Miguel Díaz-Canel.
Díaz-Canel denunció la existencia de un“bloqueo energético” y advirtió sobre consecuencias para el país, que no ha recibido combustible del exterior desde diciembre. Afirmó que las sanciones estadounidenses costaron a la isla más de USD 7.500 millonesentre marzo de 2024 y febrero de 2025.
Se estima que Cuba requiere cerca de 110.000 barriles diarios de petróleo para cubrir sus necesidades energéticas, de los cuales, en 2025, Venezuela aportó unos 30.000 barriles, cantidad que se interrumpió tras la operación militar estadounidense en Caracas.
Washington desmiente bloqueo petrolero
El alto funcionario del Departamento de Estado de Estados Unidos, Jeremy Lewin, afirmó que las necesidades humanitarias de Cuba derivan de la gestión de recursos del régimen cubano y no del bloqueo petrolero.
El proceso de entrega de la ayuda está bajo supervisión de funcionarios de la embajada estadounidense en Cuba, encargados de asegurar la llegada de los productos a sus destinatarios.
Díaz-Canel respondió a las acusaciones estadounidenses reiterando que Cuba no representa una amenaza para Estados Unidos y abriendo la posibilidad de diálogo bajo condiciones como el respeto a la soberanía cubana y la no injerencia interna.
La crisis energética y humanitaria se agrava, con Díaz-Canel anunciando que en una semana dará detalles sobre la situación del país y sus estrategias.
“Sé que vamos a vivir momentos difíciles. Pero los superaremos juntos, con resiliencia creativa”, declaró el presidente de Cuba, quien reconoció la preocupación y temor entre la población ante la posibilidad de nuevos sacrificios.
En este contexto, el gobierno de Trump sostiene que la asistencia busca aliviar las necesidades más urgentes de la población cubana, dejando abierta la puerta a futuros envíos si se permite la entrada y distribución directa de la ayuda.
Información de: EFE
Foto: Referencial
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