El creciente Súper Niño tendrá importantes repercusiones en el clima invernal de Estados Unidos. El invierno no solo será el momento en que el fenómeno alcance su máxima intensidad, sino también cuando su influencia sobre el clima mundial sea más pronunciada.
Cabe destacar que podrían registrarse temperaturas superiores a lo normal en más de la mitad de los 48 estados contiguos. Pero no todo puede atribuirse a El Niño: el calentamiento del planeta debido a la contaminación generada por los combustibles fósiles también influye. El invierno es la estación que se calienta más rápidamente en la mayor parte de EE UU, según un análisis de Climate Central, un grupo de investigación sin fines de lucro.
Las tendencias de las precipitaciones para este invierno también llevan la marca de El Niño. Podrían registrarse condiciones más húmedas de lo normal en una extensa zona de la nación norteamericana, incluida el sur de California, toda la franja de estados del sur e incluso la costa este. Por ahora, la mayor certeza de que se produzcan estas condiciones se concentra en el sureste.
Las zonas donde se pronostican condiciones más secas de lo normal no coinciden perfectamente con el patrón de El Niño, pero se limitan a la franja norte, donde se espera que haga más calor. Y una combinación de calor y sequedad no favorece la formación de nieve.
Podría convertirse en un Super Niño en octubre
Es importante señalar que El Niño históricamente fuerte no significa que necesariamente se producirán impactos meteorológicos y climáticos de intensidad histórica. Simplemente aumenta las probabilidades de que se desarrollen determinados patrones meteorológicos, según la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA).
No hay dos inviernos con El Niño iguales, pero la mayoría comparte tendencias de temperatura y precipitaciones. Esto se debe a que suele desplazar la corriente en chorro (la corriente de aire que atraviesa el país y por la que se desplazan las tormentas) al sur de su posición habitual, hacia la franja sur de EE UU.
El resultado suele ser un mayor número de tormentas y un clima más húmedo y fresco en las zonas del sur del país, mientras que las del norte se vuelven más secas y cálidas, según la NOAA. Para los del noroeste significa menos nieve.
El Niño también genera temperaturas bajas
Lo contrario ocurre en el sureste y partes de las llanuras del sur, donde la tendencia a temperaturas más bajas y el aumento de las precipitaciones asociados a El Niño crean las condiciones para que haya nieve, aguanieve y lluvia helada. La intensidad que finalmente alcance el invierno en estas zonas dependerá de cuánto bajen las temperaturas.
Este fenómeno climático natural se caracteriza por temperaturas del agua superiores al promedio a lo largo del ecuador en el océano Pacífico. El agua más cálida provoca cambios correspondientes en la atmósfera que tienen un efecto dominó sobre los patrones meteorológicos en todo el mundo, generalmente de formas que pueden predecirse en gran medida con bastante antelación.
Los datos satelitales muestran las anomalías de la temperatura de la superficie del mar, zonas que están más frías o más cálidas de lo esperado para el mismo período del año, al comparar las mediciones actuales con los registros climatológicos históricos.
Cuanto más fuerte es un fenómeno de El Niño, más probable es que se produzcan estos patrones meteorológicos esperados. Y este podría alcanzar niveles extraordinarios.
Con información de: CNN
Foto: Referencial
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