El fútbol y la paternidad se parecen mucho, y es que ambos se juegan con el corazón, exigen entrega incondicional y se disfrutan más cuando se viven en equipo. Hoy, en el Día del Padre, queremos celebrar a ese hombre que ha sido nuestro mejor estratega dentro y fuera de la cancha, un terreno de juego que a veces se nos hace tan difícil de transitar sin su apoyo, ese camino llamado «vida» que en ocasiones es mas llevadero con su presencia.
Un buen padre, al igual que un gran director técnico, sabe cuándo dar una charla motivacional y cuándo exigir un esfuerzo extra, porque nos enseña que la vida es como el fútbol, al final no se trata solo de ganar, sino de respetar al rival, levantarse después de cada falta y entender que los mejores resultados se consiguen jugando en equipo.
Papá, sinónimo de amor y presencia
La presencia, el apoyo, la entrega, la constancia, el carácter en forma de amor y esa palmada en la espalda cuando algo no sale bien, son tan necesarios en la vida de un hijo cuando viene de un padre, porque es precisamente esa figura en el hogar la que nos enseña las herramientas que debemos tener presente para afrontar cada circunstancia de la vida.
Hoy, honramos a esos padres que no se detienen, que luchan, que se entregan, que están presentes, que se comprometen y sobre todo hacen lo posible por brindar una mejor calidad de vida a sus hijos, celebramos incluso aquellos que han formado ese vínculo emocional con hijos que la misma vida les ha regalado, esos padres de corazón bonito que no le temen a formar personas de bien aunque no los hayan concebido.
También recordamos, a esos padres que se convirtieron en ángeles, que partieron de este plano muy pronto y para sus hijos se transformaron en la estrella más hermosa del cielo, y es que su legado permanece intacto en cada lección de vida, en los recuerdos compartidos y en el amor incondicional que el tiempo no puede borrar.
En este día, celebremos hoy y siempre la presencia, el esfuerzo y el legado de quienes asumen con valentía el rol de educar y proteger, que sea una nueva oportunidad para abrazar, agradecer y honrar la vida de quien a diario nos enseña a vivirla con valentía.
A todos ellos, los que están cerca y los que viven en el recuerdo, les deseamos un maravilloso y merecido:
¡Feliz Día del Padre!
Redacción: Yhoselyn Sabariego
Foto: Cortesía