Miles de ciudadanos se manifestaron en Copenhague, Dinamarca, para rechazar las pretensiones de Donald Trump sobre Groenlandia. Los asistentes exigieron respeto absoluto al derecho de autodeterminación del pueblo ártico.
El mandatario estadounidense considera la isla un punto estratégico vital por sus recursos minerales. Incluso, no ha descartado el uso de la fuerza para lograr la anexión territorial.
En respuesta a la amenaza, varios países europeos enviaron personal militar para apoyar a Dinamarca. Esta medida busca proteger la integridad de la región ante posibles movimientos externos.
Los manifestantes marcharon hacia la embajada de Estados Unidos portando banderas rojas y blancas. Las pancartas enfatizaban que el territorio no está en venta bajo ninguna circunstancia política.
Julie Rademacher, líder de la organización Uagut, agradeció el apoyo recibido durante la jornada. Afirmó que Groenlandia se ha convertido en el nuevo frente de la lucha democrática.
Miles de personas rechazan acciones que atenten la integridad territorial
Aunque la policía no dio cifras oficiales, las grabaciones muestran una multitud considerable en las calles. Las protestas se extendieron simultáneamente a Nuuk, la capital de la isla.
Esta situación generó una crisis diplomática sin precedentes entre dos aliados históricos de la OTAN. Europa ha condenado unánimemente las declaraciones del presidente sobre la compra del territorio.
Actualmente, Groenlandia goza de una autonomía significativa, pero Dinamarca aún gestiona su defensa. Los partidos políticos locales prefieren mantener este vínculo antes que unirse a Estados Unidos.
Encuestas recientes indican que la mayoría de los estadounidenses rechaza una intervención militar en la isla. Sin embargo, Trump descalificó estos datos, calificándolos como información falsa ante la prensa.








