Como «crítica» e «insostenible» califican los vecinos de Mango’s Paradise, en Bárbula, municipio Naguanagua, el colapso de las aguas servidas en la urbanización, que desde el mes de agosto no solo perjudica su salud, sino también las redes subterráneas de electricidad y comunicaciones.
Residentes de más de 140 casas han tenido que lidiar con los olores putrefactos del líquido contaminado que se concentra en las entradas y ya amenaza con ingresar en algunas viviendas.
«Tenemos meses con este problema de las cloacas que no es interno, sino que viene de afuera por un colector caído, según nos han confirmado trabajadores de la Alcaldía e Hidroven, quienes nos notificaron que necesitan solicitar al Estado los recursos para adquirir un rotomartillo que no tienen en sus depósitos», expresó Lily Henríquez, una de las habitantes afectadas, que aseveró que los lugareños han sufrido problemas respiratorios.
Asimismo, Ariadna Iribarren indicó que las aguas residuales de otras zonas desembocan en el complejo residencial, debido a que este se encuentra en un área baja.
«Hay muchos niños que ni siquiera pueden jugar porque el agua ya inunda la calle. Aquí vivimos muchos adultos mayores, pensionados, profesores universitarios y estudiantes que no aguantamos esa situación», agregó.
Por su parte, María Bua sostuvo que el olor en el ambiente es «terrible» y que quienes trabajan de forma remota, como ella, no pueden cumplir plenamente con sus responsabilidades debido a la caída del servicio de comunicación.
Los habitantes de Mango’s Paradise reclaman una solución urgente y efectiva, no un paliativo que a corto plazo haga que el problema se vuelva a repetir.
Información y foto: Radio América










