En el marco de la jornada de movilización nacional, docentes de diversas facultades de la Universidad de Carabobo se concentraron en el Arco de Bárbula en unión solidaria con el magisterio venezolano. La movilización buscó visibilizar la crisis estructural que atraviesan los docentes, quienes denuncian que sus demandas son un reflejo de la precarización que afecta a todo el sector educativo del país.
Liliana Camaray, profesora de la facultad de educación, enfatizó que la situación actual es insostenible.»Nuestras demandas son las mismas que sostienen los maestros de este país. Exigimos un salario digno, ya que el actual se encuentra congelado y es superado incluso por el costo del pasaje en transporte público».
Principales exigencias del gremio
Solicitan la homologación de beneficios para el personal jubilado, administrativo y obrero, incluyendo a los docentes de tiempo convencional, quienes actualmente se ven excluidos de bonificaciones esenciales.
También demandan presupuesto justo para el funcionamiento operativo de la universidad y la cancelación inmediata de los cursos de verano, cuyos pagos presentan retrasos significativos a pesar de las gestiones realizadas ante las autoridades.
Los docentes denuncian la intermitencia crítica del seguro médico (HCM). Actualmente, el servicio es inoperante para consultas selectivas y reembolsos, dejando a los profesionales desprotegidos ante emergencias de salud.
El gremio reitera su exigencia de eliminar el instructivo Onapre, señalando que su aplicación ha sido el factor determinante en la pérdida sistemática de sus ingresos.
«Estamos comprometidos con la educación y cumplimos con nuestro trabajo, pero sentimos que no se valora nuestro esfuerzo. Exigimos condiciones dignas para nuestras escuelas y universidades, y una calidad de vida que nos permita seguir formando al futuro del país», dijo Camaray.
Por su parte, el presidente de la Asociación de Profesores de la Universidad de Carabobo (APUC), Euclides Querales, reiteró el respaldo a la movilización que a su juicio unifica a los trabajadores de la educación en todos sus niveles.
Querales explicó que la masiva participación de los gremios responde a un rechazo contundente a las decisiones que han deteriorado, de manera sistemática, la calidad de vida de quienes forman al país.
La vulnerabilidad del sector educativo
El presidente de APUC hizo un llamado de atención sobre la fragilidad del docente en el sistema actual, especialmente en el caso de los maestros de educación básica, quienes enfrentan múltiples niveles de presión.
El gremio universitario ratificó su solidaridad con el magisterio, exigiendo soluciones concretas a problemas que atraviesan todos los niveles educativos: Reconocimiento de derechos laborales; exigencia del pago de prestaciones sociales, reconocimiento de deudas pendientes y la dignificación de los jubilados y pensionados mediante contratos colectivos reales.
Foto: Cortesía
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