La Federación Venezolana de Maestros (FVM) exigió este jueves una serie de condiciones tales como la «inspección técnica en instituciones educativas» y «acompañamiento psicosocial y plan restaurativo», ante el inicio del año escolar 2026-2027 previsto para el 14 de septiembre, tras las afectaciones por los sismos del 24 de junio.
Durante una rueda de prensa, el FVM señaló que muchos centros escolares «no cuentan con servicios básicos como agua potable, electricidad y saneamiento», además de que «sufren la falta estructural de mantenimiento preventivo y correctivo», una situación que se agravó por el evento sísmico.
«Los sismos dejaron instalaciones con severos daños estructurales que comprometen la seguridad física de estudiantes, docentes y personal administrativo», expresó la organización, al exigir «una evaluación técnica urgente e integral por parte de los organismos de gestión de riesgo antes de autorizar el ingreso a las escuelas».
En ese sentido, afirmó que también es necesario aplicar un «acompañamiento psicosocial y plan restaurativo», pues tras las pérdidas humanas y el impacto emocional causado por los sismos, las escuelas deben implementar acciones «reparadoras y brindar apoyo psicológico urgente a alumnos y educadores».
Asimismo, exhortó a las autoridades a «dotar a los planteles de tecnología y herramientas actualizadas» para capacitar a los jóvenes frente a las exigencias del mundo actual.










