Por Danfny Velásquez
La cultura de una nación no se limita a sus monumentos, museos o manifestaciones artísticas; también vive en la memoria de sus pueblos, sus tradiciones, la música, la palabra y las expresiones populares. En contextos migratorios, estas manifestaciones fortalecen los vínculos emocionales, comunicacionales, espirituales, identitarios y culturales, mantienen viva la memoria histórica y contribuyen a preservar las raíces y la identidad colectiva más allá de las fronteras.
La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) registra en su página oficial dedicada a Venezuela (República Bolivariana de) 19 instrumentos ratificados de un total de 43 contemplados en su registro. Esta cifra ofrece un punto de partida para examinar los compromisos internacionales del país en educación, cultura, ciencias naturales y ciencias sociales y humanas. La relación comprende convenciones, acuerdos y protocolos, por lo que resulta necesario distinguir la denominación y la naturaleza jurídica de cada instrumento (UNESCO, s. f.).
En el ámbito educativo, Venezuela figura en la Convención Regional sobre el Reconocimiento de Estudios, Diplomas y Grados en Educación Superior en América Latina y el Caribe, adoptada en 1974, y en la Convención relativa a la Lucha contra las Discriminaciones en la Esfera de la Enseñanza, de 1960. En ciencias naturales, el registro incluye el Protocolo de Enmienda a la Convención relativa a los Humedales de Importancia Internacional, especialmente como Hábitat de Aves Acuáticas, adoptado en 1982. Estos instrumentos muestran la diversidad de materias comprendidas en los compromisos internacionales que mantiene el país dentro del sistema de la UNESCO.
El área cultural reúne varios instrumentos de la relación. Entre ellos se encuentra la Convención sobre las Medidas que Deben Adoptarse para Prohibir e Impedir la Importación, la Exportación y la Transferencia de Propiedad Ilícitas de Bienes Culturales, de 1970; la Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial, de 2003; la Convención sobre la Protección y la Promoción de la Diversidad de las Expresiones Culturales, de 2005; y la Convención para la Protección de los Bienes Culturales en caso de Conflicto Armado y su Reglamento de Ejecución, de 1954. Se suma la Convención sobre la Protección del Patrimonio Mundial Cultural y Natural, adoptada en 1972. Cada uno de estos instrumentos responde a un ámbito específico de protección y cooperación cultural.
La relación también comprende la Convención Universal sobre Derecho de Autor, revisada el 24 de julio de 1971, con la Declaración relativa al artículo XVII y la Resolución concerniente al artículo XI, así como la Convención Universal sobre Derecho de Autor de 1952, con su correspondiente declaración y resolución anexas. Junto a ellas aparecen tres instrumentos identificados individualmente: el Protocolo 1 anexo a la Convención Universal sobre Derecho de Autor, relativo a la aplicación de la Convención a las obras de personas apátridas y refugiadas; el Protocolo 2 anexo a la misma Convención, relativo a las obras de determinadas organizaciones internacionales; y el Protocolo 3 anexo a dicha Convención, concerniente a la fecha de entrada en vigor de los instrumentos de ratificación, aceptación o adhesión.
En materia de circulación internacional de materiales educativos, científicos y culturales, el registro incluye el Protocolo al Acuerdo para la Importación de Objetos de Carácter Educativo, Científico y Cultural, con anexos A a H, adoptado en 1976, y el Acuerdo para la Importación de Objetos de Carácter Educativo, Científico y Cultural, con anexos A a E y protocolo anexo, de 1950. Aunque estos instrumentos no deben confundirse con convenciones específicas de salvaguardia patrimonial, forman parte de la relación oficial consultada y reflejan otro aspecto de la cooperación internacional en el ámbito cultural y educativo.
La protección de la creación artística y de la producción sonora aparece representada por la Convención para la Protección de los Productores de Fonogramas contra la Reproducción no Autorizada de sus Fonogramas, de 1971, y la Convención Internacional sobre la Protección de los Artistas Intérpretes o Ejecutantes, los Productores de Fonogramas y los Organismos de Radiodifusión, de 1961. Estos instrumentos tienen especial interés para quienes trabajamos en comunicación, producción radiofónica y difusión cultural, porque permiten examinar aspectos jurídicos relacionados con los derechos de los intérpretes, productores y organismos de radiodifusión.
Completan los 19 registros la Convención Internacional contra el Dopaje en el Deporte, adoptada en 2005, y la Convención relativa a los Humedales de Importancia Internacional, especialmente como Hábitat de Aves Acuáticas, de 1971. La primera corresponde al ámbito deportivo; la segunda, a la protección de los humedales. Su inclusión permite apreciar la amplitud temática de la relación publicada por la UNESCO, que no se limita a los instrumentos culturales en sentido estricto.
Documentar para preservar. Comunicar para salvaguardar.
¡El viaje apenas comienza, porque no se puede amar ni defender lo que no se conoce!
Desde la pluma, el micrófono, los ecosistemas digitales y las redes sociales, y bajo la mirada de los Derechos Humanos DESCA, la memoria histórica y la educación patrimonial, los acompañaré en este recorrido para conocer los Instrumentos normativos: Convenciones, Recomendaciones, Declaraciones entre otros de la UNESCO en la esfera de la cultura y el patrimonio cultural, fichas de registro y sus formularios; en consonancia con los elementos y sitios declarados Bien de Interés Cultural por el IPC (publicada en la Gaceta Oficial N° 38.234 del 22 de julio de 2005. Redefinida en la categoría y subcategoría patrimonial, mediante el Sistema RPC-Venezuela, según Providencia Administrativa N° 025/13 del 02-08-2013, publicada en la Gaceta Oficial N° 40.230 del 16-08-2013. Patrimonio Cultural de Los Pueblos y Comunidades Indígenas (G.O.N° 39.115 del 06/12/2009), en el marco de la Ley de Protección y Defensa del Patrimonio Cultural, Gaceta Oficial N° 4.623 Extraordinario, del 3 de octubre de 1993; una tarea que ejerzo con la responsabilidad de mi rol como productora de medios y Portadora Patrimonial de la Nación (Gaceta Oficial N° 43.127 del 14 de mayo de 2025).
¡Preservemos y salvaguardemos los instrumentos ratificados contemplados en su registro por la UNESCO!









