Escrito por: Danfny Velásquez
El patrimonio vivo de una nación no reside únicamente en sus monumentos de piedra ni en las páginas de sus archivos históricos; habita, con pulso firme y latido constante, en las manos, voces y memorias de nuestra gente. Es, en esencia, una “Unión de Mundos”: el encuentro donde el saber acumulado, la sensibilidad creadora y la transmisión oral se funden con el universo simbólico, ritual y cotidiano que nos constituye como sociedad. Hablar de la riqueza cultural venezolana desde esta perspectiva nos obliga a transformar nuestra mirada hacia la figura humana, pues un oficio tradicional no es una mera técnica, sino la reserva moral de la patria, y un anciano sabio no es solo el paso del tiempo, sino el libro abierto donde dialogan las raíces que nos sostienen.
Es precisamente ese escenario vivo el que da sentido y sustento al latido de la categoría de los Portadores y Portadoras Patrimoniales. Reconocer este acervo es rendir tributo a la vigencia de hombres y mujeres cuyas vidas individuales encarnan la continuidad de nuestra identidad colectiva. Para formar parte de esta emblemática distinción, la normativa exige que el ciudadano sea poseedor directo de conocimientos y destrezas esenciales que garanticen la permanencia de nuestras expresiones, haya dedicado más de 30 años de trayectoria ininterrumpida a su oficio o disciplina y cuente con un reconocimiento social arraigado que trascienda en su comunidad o alcance los ámbitos regional y nacional.
De ese diálogo constante entre el talento individual y la memoria compartida brotan los oficios, artes y saberes tradicionales, que abarcan desde los artesanos, alfareros y orfebres hasta los cronistas, cocineros tradicionales y curanderos ancestrales, entre otros. Esos mismos saberes cobran forma y voz a través de los ejecutantes musicales, cantores, bailadores, dramaturgos y contadores de historias, quienes transforman cada rincón de nuestra geografía en un altar natural de creación continua. Toda esta arquitectura del espíritu encuentra su custodio insustituible en las personas naturales que, vivas o fallecidas, han moldeado el sentir venezolano con su trabajo abnegado.
Entre las denominaciones asociadas a los portadores del patrimonio cultural inmaterial se encuentran artistas, artesanos y artesanas, creadores y creadoras, cultores y cultoras, maestros y maestras de saberes y de la tradición, trabajadores y trabajadoras culturales, investigadores e investigadoras, practicantes de manifestaciones y disciplinas artísticas, así como de géneros musicales y dancísticos contemporáneos. También se reconocen como portadores los tesoros nacionales, tesoros humanos vivos, portadores de las culturas nacionales, patrimonios vivientes, ancianos y ancianas indígenas como culturas de raíces ancestrales, depositarios, ejecutantes, custodios, transmisores, grupos y comunidades, así como, en determinados casos, individuos que mantienen una relación directa con los saberes, conocimientos, técnicas y manifestaciones que conforman el patrimonio cultural inmaterial.
Como Portadora Patrimonial de la Nación, comprendo que este reconocimiento exige un compromiso ético ineludible: visibilizar y proteger a nuestros portadores no se limita a un acto formal, sino a salvaguardar la vida misma de quien hace posible que nuestra cultura siga latiendo. En las manos del artesano, en el canto de la lavandera y en la palabra atesorada de los mayores late la prueba irrefutable de que nuestra gente no solo habita la historia, sino que la escribe a diario con la fuerza incorruptible de su estirpe, abriéndonos la puerta para seguir recorriendo, semana a semana, los universos particulares de nuestra riqueza cultural.
¡El viaje apenas comienza, porque no se puede amar ni defender lo que no se conoce!
Desde la pluma, el micrófono, los ecosistemas digitales y las redes sociales, y bajo la mirada de los Derechos Humanos DESCA, la memoria histórica y la educación patrimonial, los acompañaré en este recorrido conociendo la Categoría de registro Portadores y Portadoras Patrimoniales: declarados Bien de Interés Cultural por el IPC (publicada en la Gaceta Oficial N° 38.234 del 22 de julio de 2005. Redefinida en la categoría y subcategoría patrimonial, mediante el Sistema RPC-Venezuela, según Providencia Administrativa N° 025/13 del 02-08-2013, publicada en la Gaceta Oficial N° 40.230 del 16-08-2013. Patrimonio Cultural de Los Pueblos y Comunidades Indígenas (G.O.N° 39.115 del 06/12/2009). Portadores y Portadoras Patrimoniales, en el marco de la Ley de Protección y Defensa del Patrimonio Cultural, Gaceta Oficial N° 4.623 Extraordinario, del 3 de octubre de 1993); una tarea que ejerzo con la responsabilidad de mi rol como productora de medios y Portadora Patrimonial de la Nación (Gaceta Oficial N° 43.127 del 14 de mayo de 2025).
¡Preservemos y salvaguardemos los Portadores y Portadoras Patrimoniales, declarados bien de interés cultural por el Instituto del Patrimonio Cultural (IPC)!










