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Opinión Danfny Velásquez: Lista, Datos y Nominaciones: Referencia a los registros de UNESCO sobre Venezuela

En esta edición nos adentramos nuevamente en la entraña profunda de nuestra memoria colectiva, allí donde el conocimiento, la tierra y la historia dejan de ser meros registros institucionales para convertirse en el latido inconfundible de lo que somos. Venezuela, miembro de la UNESCO desde 1946, es una patria de contrastes deslumbrantes que desborda las fronteras de los monumentos tradicionales. Decir Venezuela en la UNESCO no es solo nombrar piedras, fachadas o danzas ancestrales; es nombrar una nación entera que respira en sus archivos, que enseña desde sus ciudades, que late en sus selvas infinitas y que reflexiona en las aulas de sus universidades.

Hablar de nuestro patrimonio es hablar de lo que nos eriza la piel y nos conmueve hasta el alma. Cuando miramos a Venezuela a través de la arquitectura conceptual de la UNESCO, descubrimos ventanas fascinantes que nos muestran que no existe un solo tipo de legado, sino múltiples dimensiones que custodian la vida, el pensamiento y la identidad de nuestro pueblo. No se trata de títulos fríos ni de expedientes guardados en anaqueles lejanos; se trata de la manifestación viva de un país que se niega al olvido.

Allí está, en primer lugar, la pulsante energía de Caracas, abrazada hoy por la Red Mundial de Ciudades del Aprendizaje. Entender nuestra capital desde este horizonte es descubrir que la ciudad entera es un aula sin paredes, un hervidero de saberes donde la vida cotidiana, las calles, los barrios y la gestión comunitaria forman a sus ciudadanos en un aprendizaje permanente que trasciende las aulas de clase y dignifica la convivencia humana. Caracas no solo se habita: Caracas enseña, transforma y aprende a cada instante.

Y si la ciudad aprende, la tierra misma nos habla e imparte cátedra. En el marco del Programa sobre El Hombre y la Biosfera (MAB), Venezuela ostenta dos santuarios territoriales de valor planetario: el Alto Orinoco-Casiquiare y el Delta del Orinoco. Contemplar el horizonte infinito de estos ecosistemas es comprender que la protección de la naturaleza no es un concepto distante, sino la defensa encendida de la vida, de las comunidades originarias y de los conocimientos ancestrales que se transmiten de generación en generación en perfecta comunión con el entorno. Allí, la selva y el agua no son recursos inertes; son la memoria viva de la Tierra cuidada por la sabiduría de sus pobladores.

Pero el pálpito de una patria también se resguarda en la tinta, en el papel arrugado por los años y en la luz apresada en un lente. En el Programa Memoria del Mundo, la UNESCO custodia registros documentales venezolanos que pertenecen al tesoro inmaterial de la humanidad entera. Poner la mirada en la Colección de fotografías latinoamericanas del siglo XIX es conmovernos ante los rostros, miradas y paisajes que moldearon el nacimiento de nuestra América; sumergirse en Colombeia, los archivos monumentales del Generalísimo Francisco de Miranda, es viajar por el pensamiento de un visionario universal cuya pluma dibujó la libertad de un continente; y repasar los Escritos del Libertador Simón Bolívar es sentir el fuego sagrado de las ideas que fundaron repúblicas y trazaron el destino de nuestra América Indiana.

Cada fotografía, cada carta y cada manuscrito son un escudo invencible contra la desmemoria y el saqueo cultural. Guardar un documento no es sepultarlo en la penumbra de un archivo; es darle condiciones para que vuele, se estudie, se polemice y dialogue apasionadamente con las nuevas generaciones. Un pueblo sin archivos es un pueblo sin sombras y sin luz; por eso, registrar la memoria escrita y visual es un acto radical de soberanía y de amor por la verdad histórica.

A este despliegue de soberanía y saber se suma la fuerza transformadora de la educación superior con la Cátedra UNESCO sobre Mujeres y Educación, radicada en el corazón de nuestra ilustre Universidad Central de Venezuela (UCV). Este espacio de cooperación académica e investigación internacional coloca en el centro el rol determinante de la mujer en los procesos educativos, la producción del conocimiento y la equidad social, demostrando que la construcción del futuro exige el pensamiento crítico, la inclusión plena y la voz protagónica de las mujeres venezolanas.

Registrar no es llenar planillas ni archivar datos inertes; es salir al territorio, escuchar la voz de las comunidades, resguardar el manuscrito antiguo, proteger la biosfera ancestral y darle un nombre legal, indeleble e invencible ante el mundo a todo lo que nos pertenece. El propósito fundamental es continuar llevando estos tesoros al corazón de cada comunidad, transformando un registro institucional en una experiencia social vibrante, humana y liberadora. Venezuela no es solo un ítem en una lista diplomática: Venezuela es la memoria que defendemos, el territorio sagrado que protegemos, los documentos que custodian nuestro orgullo y los conocimientos que mantenemos vivos en cada rincón de la patria. Conocer para valorar. Documentar para preservar. Comunicar para salvaguardar.

¡El viaje apenas comienza, porque no se puede amar ni defender lo que no se conoce!

Desde la pluma, el micrófono, los ecosistemas digitales y las redes sociales, y bajo la mirada de los Derechos Humanos DESCA, la memoria histórica y la educación patrimonial, los acompañaré en este recorrido por el patrimonio turístico, natural, cultural y patrimonial de Venezuela y sus elementos y sitios declarados Bien de Interés Cultural por el IPC (publicada en la Gaceta Oficial N° 38.234 del 22 de julio de 2005. Redefinida en la categoría y subcategoría patrimonial, mediante el Sistema RPC-Venezuela, según Providencia Administrativa N° 025/13 del 02-08-2013, publicada en la Gaceta Oficial N° 40.230 del 16-08-2013. Patrimonio Cultural de Los Pueblos y Comunidades Indígenas (G.O.N° 39.115 del 06/12/2009), en el marco de la Ley de Protección y Defensa del Patrimonio Cultural, Gaceta Oficial N° 4.623 Extraordinario, del 3 de octubre de 1993. Aunado a los Instrumentos normativos: Convenciones, Recomendaciones, Declaraciones entre otros de la UNESCO en la esfera de la cultura y el patrimonio cultural, fichas de registro y sus formularios; una tarea que ejerzo con la responsabilidad de mi rol como productora de medios y Portadora Patrimonial de la Nación (Gaceta Oficial N° 43.127 del 14 de mayo de 2025).

¡Preservemos y salvaguardemos los elementos y sitios declarados bien de interés cultural por el (IPC) además de Las Lista, Datos y Nominaciones por la UNESCO!

 

 

 

 

 

 

 

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